Hoy tengo un dilema. Después de un viaje algo regular con quienes pensaba que realmente eran mis amigas (en realidad no es que no lo sean, es que muchas veces no me tienen en cuenta ¿eso cómo se llama?¿cómo se come?) tengo la oportunidad de hablar con una de ellas.
Una semana ha pasado desde que volvimos. Silencio. Yo me he quedado aquí en casa (de por sí un plan de lo más tranquilo) mientras que ella se ha ido a la playa con su chico... y nada, silencio. Aun después de haberle escrito el mismo día en el que nos separamos para hablar antes de que se fuera, decidió escribirme ayer para vernos hoy (supongo que sintiéndose culpable por el abandono).
Tengo tres opciones:
- Quedar con ella y no hablar del tema. Esta opción, desde luego, es la más egoísta. No requiere enfrentamiento alguno, y me da la posibilidad de (egoístamente, como digo) echar para adelante y tomar medidas sin avisar. Tal vez para ser feliz como quiero y no darle vueltas tanto a las cosas.
- Quedar con ella y hablarlo. Pelea. Esta claro que vamos a acabar tirándonos de los pelos, y aunque eventualmente lo arreglemos (conociéndonos bastante rápido), seguramente no servirá para nada. Por experiencia sé que al fin
al, si las cosas se arreglan tan fácilmente luego no hay consecuencias. Siempre me pasa lo mismo, no soy capaz de morderme la lengua y acabo liándola para nada. No cambia nada para la próxima vez. Acabo sintiéndome idiota, pero es como soy. No puedo guardarme las cosas infinitamente.
- No quedar con ella. ¿Pensar y hablar en frío?¿Esperar a que se me pase para poder hacer como que no ha pasado nada? Sea lo que sea, y aunque sea la más sana (y menos retorcida) a corto plazo... sigue pareciéndome de "cobardes".
No sé que voy a hacer. Espero poder ser lo suficientemente "lista" para hacer la primera opción de principio a fin. Si, es egoísta. Pero al final... debo empezar a serlo un poco, ¿no?.

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